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LA BRIGADA DEL 68. EL OFICIO, LA MAR Y LAS ARMAS (Almirante-R- José Ángel Sande Cortizo)

Hoy contamos con una nueva colaboración, una nueva lección de espíritu militar. La Armada española nos visita con una muestra de lo que es el servicio a España a lo largo de toda una vida.

El Almirante José Ángel Sande Cortizo, un hombre de servicio, nos hace, con sus palabras, revivir toda una historia de alma marinera con sus rosas de otoño que convierte, con sus palabras, en brotes de primavera de juventud.

Después de tantos años el resumen de nuestras vidas es España y su servicio, nuestra Bandera, y seguir, como muy bien dice: por el bien de la Nación velando.

El Almirante es un poeta de la milicia que al recorrer en sus destinos mar y tierra habla con el oficio de soldado.

Ahora manda, y mucho, ni más ni menos que la Brigada del 68. A ellos se ha dirigido y sus palabras, que son para todos, nos las ha cedido para gozar del sentimiento del servicio, que es haber sufrido, gozado y amado hasta el final.

Mares y rumbos distintos, olas agradecidas, otras no tanto, una vida entera que todos volverían a vivir. Un honor para este blog, vivir sus palabras, porque aquí asoma la fresca brisa de estos hombres que defienden las murallas con su alma marinera, de servicio a España, como gente de armas avizorando el exterior, españoles, en suma, que a su Patria con lealtad y entrega sirven.

Gracias Almirante, gracias Brigada del 68, por el honor que nos dispensáis y abierta queda la puerta de esta vuestra casa.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

LA BRIGADA DEL 68. EL OFICIO, LA MAR Y LAS ARMAS (ALMIRANTE-R- JOSÉ ÁNGEL SANDE CORTIZO)

Madrid, otoño 2.015

 

El pasado viernes 6 de noviembre, la Brigada del 68, de la Armada (los oficiales que en 1.968 recibieron su patente de tales), renovó sus votos con el oficio, la mar y las armas, y con quienes, a su servicio, lo han ejercido: la Armada y España.

 
La ocasión: los 50 años de la promoción a Guardiamarinas de unos y lavela de armas de otros para incorporarse a ella.

 

El lugar: allí donde los Ejércitos y la Armada unen sus armas y corazones en la protección de S.M. el Rey de España, los cuarteles y Plaza de Armas de la Guardia Real.

El impulso: un retorno, quizá, a la verdadera patria, según Rilke, del hombre, la infancia, ampliada hasta la “línea de sombra” que marca, como apunta Conrad, el fin de la juventud.

 

Algo de lo último, algo de añoranza ha habido, pero lo que a celebrarlo nos llevó ha sido la necesidad íntima de hacer patente que el compromiso con la Armada y España no prescribe con el cambio de situación administrativa, el deseo anhelante de mantener vivos los lazos forjados en aquellos días y de proclamar que en ellos han querido ayustarse, haciendo más fuertes lazos y votos, las que su vida, en aquella juventud, han decidido compartir con los unos y los otros.

 

Y así, la bonhomía y buen hacer de la Guardia Real, de Almirante y Coronel a grumete y tambor, nos ha permitido que, tras la lección de historia que su museo ofrece, pudiésemos anotar una página de oro en nuestro particular cuaderno de bitácora:

Con la Guardia Real en formación de parada y en la tribuna la Liga Naval estadounidense, la Brigada al completo (quienes juraron un día bandera y quienes desde su matrimonio con ellos, les sostienen y alientan), besó orgullosamente la Bandera que esa Guardia escolta, homenajeó a quienes de los suyos ya sobre el horizonte han marchado, y recibió agradecida el desfile en su honor con que la Guardia Real finalizó la parada.

La Brigada, la del 68, así honrada, puso su mejor empeño en mantener apostura y marcialidad, mas sin ocultar su satisfacción y gratitud por la ocasión y el trato; encargado, al concluir el beso a la Bandera en la Plaza de Armas, de explicitar ambos sentires su Brigadier, lo hizo con estas palabras:

Lo que defiende las plazas fuertes no son sus murallas

sino la gente de armas

Afirmaba en el siglo XVI el General de España por excelencia.

Y Uds. Monteros de Espinosa, Infantes de la Mar Océana, Escuadrilla Plus Ultra… Guardias Reales, son la defensa inmediata del bastión de nuestra la plaza fuerte, S.M. el Rey.

Gracias, por vuestra entrega en tal defensa y gracias por el honor que hoy dispensáis a la Brigada, la del 68, al oficiar de testigos en esta nuestra renovación.

Almirante Jefe del Cuarto Militar de S.M., Coronel, Camaradas de Armas que bajo nuestra bandera y banderas amigas servís, Damas y Caballeros:

Cinco décadas atrás la Armada aceptó que en nuestras hombreras se cruzasen las anclas que de nosotros hacían GuardiaMarinas, el oficial más moderno si embarcados… Cinco décadas atrás que los hoy de Cuerpos Comunes velaban sus armas para unirse a nosotros.

Medio siglo… tiempo de servicio desde la mar y en tierra, a esa Patria a la que un año atrás habíamos prometido, jurándolo ante Dios…derramar, si preciso fuera, en defensa de su honor e independencia… hasta la última gota de nuestra sangre.

 

 

No otro, Guardias Reales… Señores Soldados, les decía el General aquel, es el compromiso que Uds. han adquirido con ella, por más que en su formulación, plegándose a los modos directos y prosaicos de hoy, se les pidasi preciso fuera, entregar su vida en defensa de España.

Bien poco, pues, les separa, Señores Soldados, de este grupo de añosa gente de mar y guerra; tan solo, quizá, la huella de la sal y el viento, el recuerdo de horizontes renovándose sin cesar, de tajamares desafiantes, varengas y vagras crujientes, jarcias y serviolas sin fin…

Quizá, tan solo, lo que el poeta llama nostalgia:

morar en la onda / y no tener patria en el tiempo.

El tiempo… no más que el acúmulo de experiencias en nuestros pañoles, no más que la ocasión de colmar el irredento anhelo de completarnos…

y hoy, al renovar, besando con unción la bandera, el juramento años ha prestado, nuestra Brigada, la del 68, lo ha hecho completa:

Varones de pelo cano y reposado andar.

Rosas de Otoño con el semblante sereno que una vida plena otorga.

Sin ellas bien poco habríamos, los varones, sido; sin su ánimo y apoyo sostenido,  sin el estímulo que lograr su aprobación y sonrisa ha supuesto siempre…

 

Siempre… la eternidad, con quien, a decir del poeta, las horas cotidianas quedamente dialogan formulando los deseos.

Horas cotidianas… de las que quien como meta tiene el deber puntualmente cumplido, mucho sabe.

Diálogo quedo… con los de la Brigada que, notados y cumplidos, guardia en el Azul Eterno montan ya.

Eternidad… a quien los amores a la Patria y a la Libertad, al Hombre, el individuo, y a la Responsabilidad, fiamos.

 

Deseos… tres deseos, tres ruegos a quien de Cielo Tierra y Mar dispone, traemos hoy:

Que el Señor de Bondad guarde a las Rosas de Otoño, y que estas, si les place, sigan iluminando a los varones de la Brigada.

Que las singladuras que para toda ella reservas, Señor de la Calma y la Tempestad, no desmerezcan de las que hasta hoy nos has dispensado.

Que el Dios de los Ejércitos les aliente y guíe, Guardias Reales, en su cotidiana tarea, mas… si la ocasión del “si preciso fuera” llegase, cuenten con lo que aún corre cálido y leal en esta gente de mar y guerra, para anegar el fuego enemigo que asediarles pueda.

 

Lo que defiende las plazas fuertes no son sus murallas…

ni su Constitución y sus Leyes…sino

la gente de armas que guarne, avizorando el exterior, las primeras, y

la gente de gobierno y leyes que, por el bien de la Nación velando,

a las segundas hace honor.

Españoles, en suma, que a su Patria con lealtad y entrega sirvan.

Así hemos servido, Uds., Guardias Reales… Señores Soldados, y la Brigada, la del 68.

Y así, en tanto el Señor de los Destinos disponga, serviremos.

Almirante, Coronel… Camaradas de Armas… Damas y Caballeros que hoy habéis oficiado, también, como testigos de nuestra renovación… Gracias.

 

 

 

 

General Dávila

"Nada hay como el soldado español
y mi única aspiración siempre ha sido estar a su altura"

RESCATAR ESPAÑA (Teniente General Emilio Pérez Alamán)

BANDERA SPAINEn esta entrega continuo las reflexiones de las dos anteriores, especialmente para dar contestación a los que comentaron las mismas en forma amplia y comprometida, a la vez que les animo a seguir en esa actitud de colaboración. A los otros muchos lectores interesados en el asunto, aunque no hagan comentarios, les solicito sus críticas constructivas sobre lo que se expone, para disponer del mayor número de opiniones que ayuden a encontrar las soluciones que se necesitan y deseamos.

Con esta finalidad comienzo por interpretar que, hasta ahora, todos los comentaristas estamos de acuerdo y somos conscientes de la difícil situación en la que nos encontramos y que creemos necesario buscar formulas para corregir el rumbo que lleva a España hacia donde no deseamos muchos españoles. Así mismo se observa en los comentarios que no todos coincidimos en la forma de variar esa trayectoria, por lo que intentaré explicar y razonar lo que expresa el título de este artículo.

En primer lugar se debe reconocer la dificultad que supone recuperar la iniciativa perdida, lo que requiere contar con la participación de la mayor parte de quienes sienten el problema y la necesidad de solucionarlo, a pesar de la actividad imparable de los que van teniendo resortes de poder y la permisividad con la que realizan sus acciones por encima del bien y del mal, sin ninguna o con la mínima actuación de los garantes del orden constitucional.

Así, hemos visto en los últimos días de Agosto, como la reacción por la agresión a Inma Sequi del Partido VOX de Cuenca, se ha limitado a la condena oficial de algunos sin pretender molestar demasiado; solo los más atrevidos han manifestado aquello de: “si hubiera sido al revés y un militante de Podemos es el atacado por alguien de la extrema derecha, la que se hubiera armado”. Al mismo tiempo, las demostraciones de los independentistas son cada día más desafiantes y de flagrante chulería, con la única respuesta de que a lo mejor salen de Europa y que van a tener dificultades para pagar las pensiones, a la vez que se insinúa lo que perdería España sin Cataluña. Para colmo hay que oír, a los que ya no disimulan, hablar abiertamente de una Cataluña dentro de una España diferente.

Sin duda en este ambiente tan irritante, es muy difícil mantener la serenidad necesaria para defender las creencias y sentimientos agredidos, pero la actitud de limitarse a expresar en círculos afines quejas y lamentos no sirve para aportar soluciones a lo que pasa y tanto disgusta. Tal vez por ello algunos de los comentaristas opinan que solo es posible una solución drástica, criticando mi criterio de alentar al conjunto de la sociedad civil para que se involucre frente a los que manifiestan, sin tapujos, sus intenciones de desmembrar España o convertirla en otra cosa diferente.

Por supuesto que afirmar que es el momento de la pluma y la palabra no excluye, ni mucho menos, presentar en actos públicos y con gran visibilidad, las ideas y propuestas que muestren quienes y como somos los que defendemos la España de siempre y en progreso desde su larga Historia.

Esta preocupación, provocada por los sempiternos elementos que desean la destrucción de lo hecho en siglos por los españoles y en contra de la mayoría de ellos, la manifiestan últimamente muchos analistas, repitiendo una cita atribuida al Canciller de Hierro von Bismarck, que no me importa repetir: “ La Nación más fuerte del mundo es sin duda España, siempre ha intentado autodestruirse y nunca lo ha conseguido. El día que deje de intentarlo volverá a ser la vanguardia del mundo” (siglo XIX).

Por desgracia, la sentencia del Canciller tiene su fundamento en las diversas ocasiones que las opciones enfrentadas sobrepasaron los límites tolerables, aunque la realidad de España siempre permaneció hasta nuestros días y es esa realidad la que debemos mantener sin fisuras ni atajos en el contexto del siglo XXI

En consecuencia y dadas las circunstancias del momento, creo que es aconsejable presentar argumentos para conseguir con ello recuperar la iniciativa perdida, para lo que hay que demostrar que: la validez de las razones, el número de españoles que las presentan y la firmeza y seguridad en su exposición, resultan convincentes para todos aquellos que, siendo contrarios a la intolerancia radical que les disgusta y oprime, no encuentran alternativa en la que confiar el destino que quieren para España.

Por incómodo que resulte nuestro presente y muy preocupante futuro, al menos a corto plazo, no existen acciones internas que justifiquen medidas que vayan más allá de las expuestas y por otro lado, salirse de ellas supondría la intervención internacional en los asuntos internos de España, con resultados que, como la experiencia nos dice, serían los más interesantes para el exterior y no los más beneficiosos para ningún español, piense como piense.

Si aceptamos que la Historia no se repite pero si hay situaciones que se asemejan, podemos apoyarnos en el pensamiento de ilustres españoles que tuvieron que manifestarse en su tiempo ante el triste designio que expresaba Bismarck al referirse a nuestra Patria y la enconada actitud entre compatriotas:

Así, el ilustrado Melchor de Jovellanos expresaba en una de sus cartas en 1808:
“Quien deja de ser amigo de mi Patria deja de serlo mio.
España no lidia por los Borbones, ni por Fernando, lidia por sus propios derechos.
Derechos originales, sagrados, imprescriptibles, superiores e independientes de toda familia o dinastía ( léanse hoy partidos políticos, añado).
España lidia por su Religión, por su Constitución, por sus Leyes, sus costumbres, sus usos…. en una palabra, España lidia por su libertad.”

Por no convertir este trabajo en una relación de las muchas citas que españoles de bien nos han dejado, no para ignorarlas ni desoírlas, añadiré solo el pensamiento del más cercano Julián Marías. Lo hago con la intención de motivar a unos hacia el objetivo, desengañar a otros en sus pretensiones y con el deseo de hacer pensar a todos en España. Dice así:
“España es un País formidable, con una Historia maravillosa de creación, de innovación, de continuidad de proyecto… Es el País más inteligible de Europa, pero lo que pasa es que la gente se empeña en no entenderlo.
Lo que más me inquieta es que en España todos se preguntan ¿Qué va a pasar? Casi nadie se pregunta ¿Qué vamos a hacer?”

Reconozco que la vida resulta corta para aprender y practicar los buenos ejemplos y magníficas enseñanzas que nos han dejado insignes españoles en todos los campos de la actividad humana, pero sería recomendable que todos sintiéramos la inquietud de abarcar y transmitir al máximo su conocimiento, en lugar de privar a generaciones de la enseñanza tan rica de nuestra Historia, Artes y Ciencias, por parte de los responsables de facilitarla y exigirla. Claro que es mucho pedir a la indigencia intelectual de la mayoría, con el fatal resultado para el conjunto y las consecuencias inherentes de no aprender correctamente del pasado para labrar con lógica y fundamento el futuro.

La propuesta, tomando como base todo lo anterior, es no aceptar que la situación es irreversible por imposición de unos y que se puede revertir, por convencimiento, con razones irrefutables de la autenticidad de España como Nación.

Para ello es necesario movilizar a esa estructura horizontal de la sociedad civil, ya mencionada en las entregas anteriores, con el fin de ir mostrando sus inquietudes y propuestas cada vez que la ocasión lo exija.

La inmediata es el intento de los independentistas catalanes de romper la Unidad de España con falsedades y desprecio al Estado de Derecho, por mucho que aseguren que ellos hablan en positivo, haciendo uso de una mentira más en su argumentario, mientras los demás insultamos.

Para ello, pregunto y propongo, a falta de un refrendo oficial por parte de quien tiene la capacidad para hacerlo, ¿por qué no hacer una demostración popular que manifieste el sentimiento inamovible de los españoles por una España unida como única Nación de todos ellos tal y como la Historia la ha constituido?

La forma sería tan sencilla como difundir el mensaje para que todos los españoles, que lo consideren, exhiban el 27 de Septiembre la Enseña Nacional en todos los lugares posibles, fachadas, vehículos, sobre sí mismos, donde estimen sea más visible. No son necesarias grandes Banderas, los colores rojo y gualda se editan desde “pines”, pulseras, prendas de cabeza, pañuelos… hasta colgantes en balcones y ventanas. Todo es cuestión de voluntad de hacerlo, empezando por la de nuestros lectores que deben comprometerse a lanzar la idea a todos sus contactos y amigos en las redes con el fin de que se extienda por todos los medios que cada cual disponga.

Finalmente solo quedaría que los que deseen colaborar colgaran en las redes documentos gráficos de los resultados de la demostración.

La falta de respuesta es un riesgo que esta voluntad de bien tiene que asumir y el resultado de la prueba daría la medida sobre si existe un compromiso real para continuar en la empresa de rescatar España y no esperar a reconstruirla. La respuesta, el 28 de Septiembre, está en nuestras manos.
Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

Nota final: Con el fin de poder recibir sus propuestas, opiniones e ideas, les ponemos un correo que mantendremos abierto a partir de hoy. Les rogamos brevedad y respeto en sus mensajes, en el fondo y en la forma, con todo y con todos. Si cuelgan fotos o videos nosotros les daremos difusión y así, todos colaboraremos, unidos, al servicio de lo que dice nuestra Constitución: La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…
Nuestro lema para el día 27 de septiembre:
27S ESPAÑA PATRIA COMÚN E INDIVISIBLE

Correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. BANDERA SPAIN

Podéis utilizar este hashtag:

#27SEspañaIndivisible

Esperamos sus mensajes. Empezamos ¡YA!

Se adjuntan diferentes versiones (tamaño y formato) de las imágenes de la Bandera para que puedan utilizarlas en sus redes sociales y dispositivos digitales (móviles, perfiles, redes sociales…)

 

 

 

 

 

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¡¡¡DISCIPLINA!!!…, NUNCA BIEN DEFINIDA Y COMPRENDIDA (General de División Rafael Dávila Álvarez)

Me extrañaba esa lucha por mantener a toda costa la Academia General Básica de Suboficiales del Talarn (Lérida). Cada vez que el ministerio de defensa anunciaba cualquier modificación en la enseñanza militar el ínclito Arturo Mas y su partido saltaban indignados: ¡El Talarn ni tocarlo, eh!

¡Qué cosas! ¿A España servir hasta morir? ¡Fuera!, ¡quítelo inmediatamente señor ministro o se van a enterar…! Consulta al Presidente, sí, al del Gobierno; ¡quítalo, quítalo Pepe…!, no quiero líos. No te preocupes Presidente. Tú dale dinero a Arturo que ya me encargo yo de los militares. Dicho y hecho. La excusa: impacto visual para el paisaje. España nubla la vista, pero él sabe manipular el paisaje. Como el texto del homenaje a los caídos. El hacker de Pemán, en magistral ironía del maestro Antonio Burgos. Todo depende. Ministro en defensa de… Nunca lo fue de defensa que no fuese la suya propia. Morir de vanidad. Rentables libros donde no da ni una a derechas, todas a diestro y siniestro. De aquellos polvos… Cesión, renuncia de España. ¿Eso dicta la Constitución para el presidente y el ministro? Tú ve poniendo más dinero que yo iré quitando lo de nación. Dice Arturo, al hilo de lo discutido y discutible. Patada a la Constitución. Por toda la escuadra.

Me extrañaba el interés por mantener la Academia de Talarn.

Diplocat se llama el consejo de diplomacia pública de Cataluña. Organiza cosas, conferencias, independentismo; gente listilla que le saca partido a esas cosillas: Tú ve poniendo más dinero…

Sin fuerzas armadas no hay independencia. Se lo ha dicho el profesor Malcom Chalmer (miembro de un think tank londinense especializado en defensa) en una conferencia organizada por Diplocat, diplomacia pública (¿), en Cambridge.

¿Has oído? Corre, corre… Y al Talarn que se han ido. ¡Rápido!, llama a la asamblea nacional catalana y organiza una conferencia. Epicentro de Tremp, 17 de julio, y pongamos el título:

‹‹Futuro y oportunidades de la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn en el Estado Catalán moderno››. Decidles, que se enteren bien, que el futuro de un Talarn español es muy negativo, mientras que en Cataluña independiente es brillante.

¿Lo entienden ahora? ¡El Talarn ni tocarlo, eh!

El caso es que, en la conferencia o mesa redonda, que no se sabe muy bien lo que fue, la gente de la zona mostraba un interés más prosaico. Cosas de los transportes, del turismo, de la economía. La pela, la mía, la suya. ¡Nada, nada!, aquí habrá universidad, aeropuerto, hoteles, y la OTAN; la OTAN en pleno a la que invitaremos a que abra un Cuartel General de Alta Disponibilidad. Saltos de alegría. Todo para el 27 de septiembre.

Podría habérmelo inventado pero es una realidad. La conferencia, la mesa redonda y la estupidez humana, que no tiene límites.

Mientras en otro lugar los responsables del paisaje dialogaban, incluso parecían discutir y defender acaloradamente aquello de las lindes soberanas, de la Constitución, llegaron los bandidos y se colaron en la viña. Avisó el guarda, pero cuando quisieron darse cuenta ya el paisaje era otro. De aquel tan viejo y noble paisaje, a España servir hasta morir, había desaparecido España. Ya no hacía falta servir ni, por tanto, morir. No existía España.

Por las montañas leridanas, por la comarca del Pallars Jussà, sonaban los redobles del tambor del Bruch. El general Prim se agitaba sobre sus estribos mientras gritaba: ¿dónde está el sargento Luis Baró y Roig? ¡¡¡Izad la Bandera de España!!!

Se está celebrando el acto de inauguración de la Academia Militar Catalana. Forman los recién llegados aspirantes a oficial. El colorido de la formación parece extraído de un cuadro de los Tercios de Flandes, gran parafernalia, guiones y banderines, largas cornetas, tambores… El sonido de la fanfarria estremece a los asistentes. Preside de uniforme el más alto cargo en el escalafón de las fuerzas armadas. Don Arturo Mas, de uniforme de gala, entra en el patio de armas y se le rinden los honores de ordenanza… Pasa revista, lento, persistente, recreándose en cada paso que avanza.

En su discurso se dirige a los nuevos aspirantes a oficial. Vibrantes palabras que va leyendo desde el atril. Hay un momento en que se detiene; absorto levanta la mirada que dirige sobre el monte Costampla medio oculto por la niebla. Aún se vislumbra la huella: ‹‹A España servir hasta morir››. Parece perdido. Enseguida se recupera y con mayor énfasis, de memoria, termina su discurso inaugural:

‹‹¡Disciplina!…, nunca bien definida y comprendida. ¡Disciplina!…, que no encierra mérito cuando la condición del mando nos es grata y llevadera. ¡Disciplina!…, que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía, o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando. Esta es la disciplina que os inculcamos, esta es la disciplina que practicamos. Este es el ejemplo que os ofrecemos››.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

 

LA HORA DE LA SOCIEDAD CIVIL (2) (¿CÓMO LO HACEMOS?) (Teniente General Emilio Pérez Alamán)

La cantidad de comentarios y preguntas que han tenido las últimas entradas del blog, hacen que rompa mi primera intención de esperar a Septiembre para insertar una nueva colaboración en el mismo, por considerar que son consecuencia de la inquietud social existente al constatar que, mientras los acontecimientos ya comentados y sus resultados no se toman vacaciones, la inacción de los que deben frenar primero y finalmente revertir la situación parece que, no solo siguen vacando, sino que cuando se activan parcialmente aumenta la convulsión en los ciudadanos.

Las distintas facetas de todo lo que acaece y puede acontecer a corto plazo, se viene manifestando en el blog del General Dávila desde hace tiempo, pero además, en los últimos días hemos podido contemplar la misma preocupación en personas de gran experiencia y prestigio como los señores Don Luis María Anson, Don Alfonso Ussia y el Vicepresidente del Tribunal Constitucional Don Ramón Rodriguez, cuyos análisis y reflexiones avisan del riesgo que amenaza la convivencia en España sin que pase nada.

Aunque, si importante es resaltar la opinión de tres personas tan cualificadas, no lo es menos el inmenso número de españoles que desde todos los sectores de la sociedad manifiestan similar preocupación. Ya sea en intervenciones orales en distintos medios, conferencias, coloquios, etc., de forma escrita, como los mencionados, o simplemente a través de comentarios dejados en los medios de comunicación, ediciones digitales o blogs

A partir de aquí, la inquietud se hace mayor al comprobar que, una vez conocido y compartido por tantos el problema que afecta a España, la actitud de esa gran parte de su conjunto social se limita a expresar su estado de opinión. Por el contrario la que se encuadra en la izquierda radical e independentistas son capaces de movilizar a sus correligionarios y aglutinarlos, para aprovechar cualquier ocasión que beneficie a sus intenciones de imponer sus pretensiones ideológicas, más que para cambiar el sistema bipartidista que ha instalado a España en una crisis general, mucho más allá de la económica.

Esto se debe fundamentalmente a que, como expresa el General Chicharro en este blog, estas facciones, aún siendo minoritarias, se unen y se crecen para desafiar al Estado, cuyo Gobierno ha perdido la iniciativa, por su incomprensible e inaceptable inacción, ante la osada escalada de los adversarios, tanto del Poder legítimamente establecido como de la misma España, con la manifestada intención de implantar su ideología de la forma más antidemocrática en nombre de la democracia, su democracia.

Creo que no es difícil entender que en toda controversia, si solo una de las partes consigue y mantiene la iniciativa, podrá alcanzar sin duda los fines que pretende, simplemente por cesión de la otra.

Por ello, ante la disparidad de criterios para resolver la crisis institucional, política y social, además de la económica, a la que se ha llegado y dada la muy limitada acción de los Poderes propios del Estado de Derecho, nos encontramos con que la parte de la sociedad ya mencionada conserva esa iniciativa, lo que la permite actuar mediante la desobediencia reiterada a las leyes y sentencias judiciales y la práctica arbitraria de medidas, más ideológicas que de buena administración, sin desdeñar, cuando lo considera necesario, el empleo de métodos violentos (cerco e intento de asalto al Congreso). Todo ello unido a la agresividad desmedida en sus comentarios en las redes.

Ahora la pregunta es: ¿Qué puede hacer la otra parte de la sociedad? Aquella a la que no le satisface en buena parte la situación del momento, pero mucho menos el regreso al episodio más nefasto de su reciente historia.

Me refiero de nuevo a la reflexión del General Chicharro en su anterior entrada “España es una”, cuando presagia que “el panorama se presenta desolador”, llegando a recurrir a la máxima instancia de S.M., para equilibrar democrática y justamente los deseos y aspiraciones de todos los españoles. Lo hace como buen conocedor de la situación en que se encuentran las estructuras oficiales, oficiosas y oficialistas, desde las Instituciones a la educación pasando por la opinión publicada. Y todo ello con el agravante de la práctica ausencia de un partido político que represente los sentimientos y anhelos de la mayor `parte de los millones de españoles que votaron hace cuatro años la opción que esperaban iba a satisfacer sus expectativas.

Sin contradecir en absoluto la preocupación de mi compañero y reconociendo sin paliativos lo difícil de la situación, quisiera abrir una ventana a la esperanza, no para anular los deseos de los que piensan distinto, sino para que se pueda contrarrestar la actuación radical e intolerante que ejercitan para lograr sus fines, olvidando lo que dijo el poeta Machado (Antonio): “Tu verdad no; la VERDAD y ven conmigo a buscarla, la tuya guardatela”. Y sobre todo que ”La VERDAD no está de parte de quien grita más” tal y como sentenció Rabindranath Tagore.

En consecuencia, estimo que todavía es posible movilizar a esa masa de españoles que desean el cambio de la situación actual pero sin imposiciones ideológicas ni actitudes anárquicas y asamblearias y sí con soluciones de progreso que permitan que España ocupe, interna y externamente el lugar que le corresponde en el siglo XXI, para lo cual no valen las teorías de los que defienden que “el futuro es el pasado que regresa”.

Mantengo esa esperanza porque, para salvar el vacío organizativo de los que se sienten sin la dirección necesaria para realizar toda concentración o manifestación, España cuenta con una estructura horizontal que, con la ayuda de las redes, puede facilitar la transformación de tantos estados de opinión en hechos concretos presenciales que contrapesen la actividad demostrativa de los que hoy dominan la calle para imponer sus propósitos.

Desde las asociaciones de vecinos o de madres y padres de colegios, las de carácter solidario, las de antiguos alumnos, peñas taurinas, culturales y deportivas, colegios profesionales, federaciones y hermandades de veteranos, promociones de retirados, etc., hasta las organizaciones que ya tienen experiencias en actividades similares con objetivos particulares, suman un amplio número de agrupamientos no vinculados a partidos políticos concretos. Por supuesto, no olvido el importante protagonismo que deben tener en esta estructura las Reales Academias dado el `prestigio de los académicos que las constituyen y la influencia moral que pueden aportar, ni la participación de columnistas y comunicadores por su capacidad para difundir la idea que comparten con muchos de los que se concentran en estas organizaciones pero son ciudadanos invisibles en la defensa de la mejor España para el bien de todos los españoles.

Los que mantienen actualmente la iniciativa se apresurarán a preguntar de que España se habla. Por supuesto no se habla de la que se han inventado mediante la manipulación de la autenticidad histórica sin más criterio que el destructivo. Como tampoco se considera en esta orilla la España que desde hace treinta años intentan que no la conozca ni la madre que la parió. Por lo tanto, la respuesta no puede ser otra que me refiero a la España de todos, la que ha sido construida a lo largo de muchos siglos con el esfuerzo de tantos y pese a sus errores. Porque la historia, al igual que los padres, no se la puede cambiar por razones de gustos, aficiones o ideologías.

Por todo ello, volviendo al poeta sevillano que cantó a Castilla y ha sido el autor que he elegido para mi lectura vacacional, me viene a la memoria su poema “españolito que vienes al mundo” y no estoy seguro si estamos llegando o hemos llegado ya a lo que expresa la primera parte del mismo

“Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza
entre una España que muere
y otra España que bosteza”

Ya hay muchos españoles que quieren y muchos más querrán una España mejor de la que tenemos y de la que se nos ofrece.

¿Cómo lo hacemos? Se preguntarán. Es la hora de la pluma y la palabra, la respuesta está en todos los comprometidos con la España de siempre en progreso.

Son necesarias ideas, compartir e intercambiar criterios y sobre todo aunar fuerzas para demostrar la voluntad de defender la España que queremos. A ello les convocamos, recordando que:

“SI NO LUCHAS HOY, NO LLORES MAÑANA”

y desde luego espero y deseo que no se haga realidad la segunda

“Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón”

Dicho sea todo con toda “benevolencia, que no quiere decir tolerancia con lo ruin ni conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien” ( Machado otra vez).

 

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

 

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